Un cuaderno de 60 dibujos a doble página, en tinta y marcadores. Los dibujos son en blanco y negro, o monocromos en azul y violeta, y un grupo de dibujos en la paleta de los verdes, ocres y rosas.
Realizado entre 2022 y 2023, con la consigna de dibujar todos los días, sin reparar en errores, avanzar.
Comenzó en el Jardín Botánico y siguió en un viaje imaginario, mental.
La Tierra nos Habla. Excelente muestra en el Hilton Buenos Aires que nos interpela sobre el cambio climático y la concientización del cuidado del ambiente.
El verano es generoso en aromas, colores y sabores. La forma de inmortalizarlos es haciendo dulce para todo el año. Las mejores opciones del mercado son: frutillas, frambuesas, ciruelas, cerezas, damascos, duraznos y pelones.
La fórmula mágica que uso es por 1 kilo de frutas, 700 gr de azúcar y algunos toque mágicos que despierten notas en el paladar: un toque de nuez moscada, anís estrellado, clavo de olor, cascaritas o ralladuras de citricos y, siempre, jugo de limón para que las frutas mantengan su color y no se oxiden. Las combinaciones siempre son a gusto del consumidor y a medida que vas tomando coraje vas a ir escalando en combinaciones más audaces.
Paso a paso:
Cuando encuentres esas frutas deliciosas que te susurren acá estoy ! compra por lo menos un kilo que rinde aproximadamente para 3 frascos 450 gr.
Llegar a casa, lavarla , descarozarla y cortarla en trozos pequeños para facilitar el proceso de maceración.
En una buena cacerola la dejas reposar con el azucar y el jugo de 1 limón por lo menos medio día para que vayan largando sus jugos.
Antes de ponerla a fuego lento agrega las especias que hayas elegido y la ralladura de las cascaras del citrico que te guste. Secretito: Si vas a explorar con clavo de olor, anis estrellado, canela y nuez moscada que no sean en polvo porque enturbian la preparación.
Ahora si, a fuego lento por un par de horas hasta que vayan tomando consistencia de dulce. El punto exacto es cuando ya no gotea. Si se pasa de punto se caramelizará y de ahi a que se queme solo hay un instante. Revolver de vez en cuando con cuchara de madera, si se hace espumita blanca, sacarla .
Mientras tus frutas estan en proceso de transformación, lava bien esos frascos de vidrio que tenes guardados para este momento y pasales un papel de cocina con alcohol para minimizar riesgos de contaminación.
Llego el momento de enfrascar en caliente, una vez que llegaste casi al tope, cerra bien fuerte la tapa y ponela boca abajo para que se genere vacio. Las podes guardar por 6 meses en lugar fresco y oscuro y en la heladera una vez que lo abriste.
Pone a calentar tu pava para un buen mate, te o café, prepara unas ricas tostadas con manteca o queso untable y a disfrutar de la mejor mermelada, la que hisicte con tus propias manos y mucho amor.
Espero ansiosa que me cuenten como les fue con esta receta.
Intervenciones mínimas en el Museo de Arte español Enrique Larreta Se trata de un programa en donde se exhiben obras de artistas contemporáneos en diálogo con la colección permanente del museo en donde el visitante pueda encontrar obras que le remitan a temas, técnicas, materialidades y planteos visuales en relación con una colección histórica sin interferir con el recorrido habitual de las salas.
Los artistas seleccionados para esta primera intervención son Inés Raiteri, Jorge Miño y Pablo Lapadula, quienes intervienen la Sala Escritorio durante los meses de verano del 2023/2024. Los tres artistas exhiben obras que remiten a la arquitectura del museo, al universo literario de Enrique Larreta y a la tradición del tapiz y de obras bordadas en la colección.
Inés Raiteri exhibe sus últimas obras, figuras bordadas en hilo de seda azul sobre opalina, basadas en el concepto japonés de semamoris. Esta práctica alude a los bordados en la ropa de los bebés y los niños como una manera de protección. Se creía que el alma residía en la espalda y al estar indefensa por no contar con los ojos, las madres colocaban los símbolos bordados en la parte posterior de las vestimentas de sus hijos. Son bordados que funcionan como un talismán que pueden tener la forma auspiciosa de una grulla, un pino, una flor o el genkiko (un marcador en el juego de memoria del incienso), a la manera del ojo árabe o los amuletos que las culturas orientales usan para atraer la buena fortuna y alejar los males Inés realizó varios patrones que, según sus palabras, aluden a historias protectoras con sus seres queridos, una artista que borda mensajes como rezos para estar amparados.
Jorge Miño es fotógrafo. En este caso presenta un conjunto de calados sobre papel que parten de sus propias producciones fotográficas. Son relieves que realiza con una máquina de corte y que incluyen aproximadamente unas 500 hojas caladas con una imagen fragmentada de la misma toma. Replica una representación arquitectónica sin ornamentos y nos la muestra en una escala reducida, otorgándole intimidad y sensibilidad a diferencia de sus obras de gran formato.
Pablo Lapadula experimenta con humo, estos trabajos que presenta son los primeros estudios formales en donde aborda su materialidad. El humo en clave poética en contraposición a lo formal representado por el dibujo en lápiz. Pablo, científico y artista, decide trabajar en estas piezas con grafito que es el mismo elemento que el humo. Uno, en formato carbón y el otro, en forma de tizne se entrelazan en un pequeño diálogo muy sutil sin que uno eclipse al otro. Un mismo material en distintos estados: de lo sólido a lo inasible y fugaz, “de la caligrafía a la elocuencia del lenguaje poético que no es literal” citando sus palabras.
Recomendación de Editora : La Reconquista del Cuarto de Larreta
Por pedido del público re armaron el dormitorio guardando celosamente hasta el más minimo de los detalles teniendo en cuenta que Larreta escribia en la cama. Esta vez tomaron la decisión de armar la más completa de las escenografías con todas las piezas que estan en el museo: su cama de bronce, sus muebles de caoba, el telefono de baquelita negra, el secreter, su escritorio y una ventana que da al jardìn, que en realidad es una pantalla de televisión.
El Jardín del Museo es un paraíso en miniatura y un hermoso lugar donde perderse por un buen rato dejando atrás nuestra ruidosa ciudad.
Que tengan una buena vida llena de cosas lindas para ver y disfrutar como los Museos de la Ciudad de Buenos Aires!.
Fuentes: Museo de Arte Español, Fotos: Museo de Arte Español y Pato Sclocco con iPhone 13.
Un excelente libro para conocer y dar los primeros pasos del maravilloso mundo de la IA, y su herramienta más conocida, hasta ahora, el Chat GPT.
Se juntaron dos capos Mariano Sigman, Doctor en Neurociencia e investigador y Santiago Bilinkis, emprendedor y tecnólogo, que nunca habían trabajado juntos, a pesar de que forman parte del mismo grupo de amigos; lo escribieron a 4 manos; cada uno en una punta del mundo diferente en tiempo record (4 meses); cabe destacar, que ellos mismos, confiesan no haber usado la herramienta en esta oportunidad.
El libro consta de once capítulos que atraviesan desde la génesis de la IA; como su llegada viene a marcar un nuevo punto de partida; al arte de conversar y hacer buenas preguntas, base fundamental del pensamiento crítico; como influye en la educación y el trabajo y cierra con la moral de un algoritmo y lo que hay entre la utopía y la distopía.
Es súper ameno a pesar de la complejidad tanto de los temas de neurociencia como de tecnología, que no todos los habitantes de esta urbe manejamos. Los que somos asiduos lectores de ambos llegamos a vislumbrar donde hay más Mariano y donde hay más Santi, pero el resultado es muy homogeneo y viene a dar respuesta a un tema que antes o despues nos va tocar atravesar a todos.
Algunas cosas que me llevo para seguir avanzando en la inclusión de IA en mi día a día como escritora y especialista en temas de comunicación y sustentabilidad:
Es una herramienta para la producción de contenidos.
Es una herramienta que puede acelerar el proceso creativo, pero no lo sustituye de un modo singular,unico y personal. No es dificil ser «un Elvis», lo dificil es «ser Elvis»
La importancia de la calidad de las preguntas que le hacemos es clave, cuanto más exhaustivas, mejor;
El resultado es superador siempre y cuando nosotros le hayamos brindado buenos insumos en el brief de nuestra búsqueda.
Es muy bueno como traductor, aún con idiomas no tradicionales.
Uno de los mayores riesgos es que lo que no sabe, puede inventarlo, claramente no de forma intencional, teniendo en cuenta que funciona en base a información guardada y a la forma de asociarla.
La información guardada es hasta el 2021, entiendo que se irá actualizando.
En el vibrante mundo de la danza clásica, pocos nombres resplandecen con la intensidad de Ana Pavlova. Su gracia sin igual y su habilidad para elevarse por encima de las limitaciones físicas y artísticas la convirtieron en una leyenda del ballet en el siglo XX.
Ana Pavlova nació en San Petersburgo en 1881, a los 10 años ingreso a la Academia Imperial de Ballet de San Petesburgo, donde estudiaron los más celebres e iconicos bailarines rusos de todas la épocas, y rápidamente conquistó el mundo con sus interpretaciones etéreas. Fue una bailarina, con su destreza inigualable, cautivó a audiencias en toda Europa y más allá, consolidándose como la personificación de la gracia y la elegancia, en 1907 el coreográfo Mikail Fokin creo para ella la muerte del cisne.
Margot Fonteyn recalcaba que estaba convencida de que las cualidades que colocaban a Ana por encima de todos los demás fueron la intensidad de su espíritu, la compulsión apasionada y su gracia que le daba sentido hasta el más mínimo movimiento.
Un Vínculo Inesperado con la Gastronomía
Durante una gira por Australia y Nueva Zelanda en la década de 1920, dejó una huella imborrable que trasciende el arte del ballet y un chef creo especialmente para ella eel exquisito postre conocido como «Pavlova».
Así como ella desafiaba la gravedad en el escenario, su homónimo culinario se eleva a nuevas alturas en la repostería. Un crisol de merengue, suave y crujiente, sirve como plataforma para la estrella de este ballet gastronómico: la crema batida en picos suaves y frutas frescas que flotan en su superficie.
Disputas Geográficas y Un Legado Duradero
La creación ha sido objeto de disputa entre Australia y Nueva Zelanda, cada país reclamando la autoría de este postre celestial. Sin embargo, más allá de las fronteras, el Pavlova ha tejido su propia narrativa culinaria, encontrando un lugar en mesas festivas y ocasiones especiales en todo el mundo.
En la intersección de la danza y la gastronomía sigue siendo un tributo exquisito a la inmortalidad artística de Ana . Cada bocado es una reverencia a la elegancia en movimiento y una celebración de la dulzura que perdura mucho después de que el telón ha caído.
En un mundo que busca constantemente la fusión de la creatividad y el placer el persiste como un recordatorio permanente de cómo el arte puede trascender los límites del escenario y danzar eternamente en la imaginación colectiva. En cada cucharada, el encanto de Pavlova vive y se deleita, una experiencia que nunca pasa de moda.
Ph:Pinterest
Ingredientes
Para el merengue:
4 claras de huevo impecables + pica de sal
1 taza (200 g) de azúcar blanco
1 cucharadita de jugo de limón
1 cucharadita de extracto de vainilla
1 cucharadita de maicena (almidón de maíz)
Para el topping:
1 taza de crema de leche para batir (nata) fría
Frutas frescas (frutillas, damascos, maracuyá.) mis favoritos siempre son los frutos rojos
Preparación
Precalentar el horno: horno a 150°C (300°F). Cubrir una bandeja para hornear con papel manteca.
Preparar el merengue:
En un bol limpio y seco, batir las claras de huevo a velocidad media hasta que estén espumosas. Truquito:pizca de sal, suben mas rápido.
Aumentar la velocidad y agregar el azúcar gradualmente, una cucharada a la vez, hasta que las claras estén brillantes y formen picos suaves.
Agregar el jugo de limón, la vainilla y la maicena, y batir hasta que estén bien incorporados.
Dar Forma y hornear el merengue:
Verter la mezcla de merengue sobre la bandeja para hornear formando un círculo.
Crear un hueco en el centro para contener los toppings.
Reducir la temperatura del horno a 120°C (250°F) y hornear durante 1 hora y 30 minutos, o hasta que el merengue esté firme por fuera y suave por dentro. Si falla, a veces pasa, en muchas panaderias y confiterias venden las bases de merengue pre listas.
Enfriar el merengue:
Apagar el horno y deja enfriar el merengue dentro del horno con la puerta entreabierta.
Preparar la crema y las frutas:
Batir la crema hasta obtener picos suaves.
Lavar y cortar las frutas frescas.
Ensamblar el Pavlova:
Colocar el merengue en un plato grande.
Rellenar el hueco con la crema batida y decorar con las frutas frescas.
Secretito: Para poder disfrutar del mix de la textura crocante y aterciopelada del merengue, la untuosidad sutil de la crema batida y la explosión de sabor de las frutas de estación es importante prepararlo unos minutos antes de servirlo.
Que tengan una Buena Vida llena de de historias deliciosas!